Un recorrido por las grandes extinciones de la historia de la Tierra, la cronología de glaciaciones, periodos fríos y oscilaciones climáticas (incluidas las de origen volcánico), y cómo esos vaivenes del clima empujaron —o permitieron— las migraciones de la fauna y de los seres humanos.
Las "Big Five" son las cinco extinciones masivas clásicas del registro fósil animal, a las que se suma la actual crisis de biodiversidad (extinción del Cuaternario/Holoceno), a veces llamada "sexta extinción". Se incluye también el evento más antiguo conocido de pérdida masiva de vida, la Gran Oxidación, aunque afectó a microorganismos y no al registro fósil animal.
| Evento | Cuándo | Especies perdidas (aprox.) | Causa principal | Notas |
|---|---|---|---|---|
| Gran Oxidación | ~2.400–2.100 Ma | Mayoría de microorganismos anaeróbicos | Acumulación de oxígeno producido por cianobacterias, tóxico para la vida anaerobia dominante | No forma parte de las "Big Five" (es anterior a los animales), pero es la primera gran crisis biótica conocida |
| Extinción del Ordovícico–Silúrico | ~445 Ma | ~85% | Glaciación de Gondwana (bajada del nivel del mar) seguida de anoxia oceánica | Primera de las "Big Five"; afectó sobre todo a fauna marina |
| Extinción del Devónico Tardío | ~375–359 Ma (pulsos Kellwasser y Hangenberg) | ~75% | Posible anoxia oceánica ligada a expansión de plantas terrestres y enfriamiento | Se debate si fue un evento único o varios pulsos sucesivos |
| Extinción del Pérmico–Triásico | ~252 Ma | ~90–96% | Vulcanismo masivo de los "Trapps de Siberia", calentamiento y acidificación oceánica | La mayor extinción conocida, apodada "la Gran Mortandad" |
| Extinción del Triásico–Jurásico | ~201 Ma | ~70–80% | Vulcanismo de la Provincia Magmática del Atlántico Central (ruptura de Pangea) | Abrió el camino a la posterior dominancia de los dinosaurios |
| Extinción del Cretácico–Paleógeno (K–Pg) | ~66 Ma | ~76% | Impacto de asteroide en Chicxulub (México) + vulcanismo de los Trapps del Decán | Acaba con los dinosaurios no avianos; abre paso a la radiación de los mamíferos |
| Extinción del Cuaternario / Holoceno en curso | ~50.000 años – presente | Gran parte de la megafauna del Pleistoceno; tasas actuales muy elevadas | Combinación de cambio climático glacial-interglacial y expansión/caza humana; hoy, actividad humana directa | Llamada informalmente "sexta extinción"; es la única con testigos humanos |
De más antiguo a más reciente. Incluye grandes glaciaciones globales, ciclos glacial-interglaciales del Cuaternario y oscilaciones más cortas —muchas de origen volcánico o ligadas a cambios oceánicos— que en los últimos miles de años han dejado huella directa en la historia humana. Los puntos ● azules son episodios fríos, los ● naranjas son fases cálidas, y los ● morados son eventos de enfriamiento volcánico.
Posiblemente la mayor y más larga glaciación conocida, coincide con la Gran Oxidación: el metano atmosférico (gas de efecto invernadero) se destruyó al reaccionar con el nuevo oxígeno, enfriando el planeta.
El planeta pudo quedar cubierto de hielo casi por completo en dos episodios sucesivos. Al finalizar, la vida compleja se diversificó rápidamente (biota de Ediacara), sentando las bases de la posterior "explosión" cámbrica.
Glaciación centrada en el supercontinente Gondwana, asociada a la extinción masiva del Ordovícico–Silúrico.
Larga glaciación del Carbonífero-Pérmico que dejó grandes depósitos glaciares en el sur de Gondwana (Sudáfrica, India, Sudamérica, Australia, Antártida).
Comienza con la formación del casquete antártico al aislarse térmicamente el continente por la Corriente Circumpolar Antártica. Técnicamente seguimos dentro de esta edad de hielo.
Alternancia de glaciaciones e interglaciares por variaciones orbitales (ciclos de Milankovitch), primero cada ~41.000 años y desde hace ~800.000 años cada ~100.000 años. Incluyen decenas de glaciaciones (en Europa: Günz, Mindel, Riss, Würm, entre otras nomenclaturas regionales).
Una de las mayores erupciones conocidas del último millón de años. Se debatió durante años si provocó un "cuello de botella" en la población humana global; estudios recientes matizan mucho esa hipótesis, aunque sí hay evidencia de un enfriamiento notable y de que distintos grupos humanos sobrevivieron cerca del volcán.
Punto de mayor extensión del hielo en la última glaciación (Würm/Weichsel/Wisconsin). El nivel del mar bajó unos 120 m, exponiendo plataformas continentales y puentes de tierra como Beringia y Sondalandia.
Recalentamiento brusco tras el LGM, con rápida retirada de los hielos en el hemisferio norte.
Vuelta brusca a condiciones casi glaciales en pleno proceso de deshielo, probablemente por alteración de la circulación oceánica del Atlántico. Existe también la controvertida "hipótesis del impacto" (un objeto extraterrestre habría contribuido al enfriamiento y a la extinción de megafauna), que sigue siendo objeto de debate científico.
Periodo cálido, coincidente con el "Sáhara Verde" (Periodo Húmedo Africano): el norte de África estaba cubierto de lagos, ríos y sabana.
Enfriamiento brusco causado por el vaciado catastrófico de los lagos glaciales Agassiz-Ojibway en Norteamérica hacia el Atlántico Norte, que debilitó la circulación oceánica.
El Sáhara pasa de sabana habitable a desierto en pocos siglos/milenios por cambios orbitales que debilitaron el monzón africano.
Sequía severa y prolongada en el Mediterráneo oriental, Mesopotamia, norte de África y el subcontinente indio. Marca oficialmente el inicio de la subedad "Meghalayense" en la escala geológica.
Fase templada durante el apogeo de las civilizaciones micénica y minoica del Mediterráneo oriental.
Clima templado y relativamente estable durante buena parte del apogeo del Imperio romano.
Una secuencia de al menos tres grandes erupciones volcánicas (536, 540 y 547 d.C.) provocó el descenso de temperatura más brusco del último milenio, con "años sin verano", malas cosechas y hambrunas generalizadas en Eurasia.
Fase templada, especialmente notable en el Atlántico Norte, que facilitó la navegación y colonización nórdica.
Enfriamiento generalizado en el hemisferio norte, agravado por una baja actividad solar (Mínimo de Maunder) y por grandes erupciones, entre ellas la del volcán Tambora en 1815, que provocó el famoso "año sin verano" de 1816.
Fin de la Pequeña Edad de Hielo y comienzo de un calentamiento sostenido, hoy atribuido mayoritariamente a las emisiones humanas de gases de efecto invernadero.
Relación (documentada o hipotética, según el caso) entre cada oscilación climática y movimientos de fauna y de poblaciones humanas. Algunas conexiones están bien establecidas por evidencia geológica y arqueológica; otras siguen siendo hipótesis en discusión activa, y se señalan como tales.
Cada glaciación bajaba el nivel del mar y abría corredores terrestres, sobre todo Beringia (Siberia–Alaska), por donde cruzaron en ambas direcciones mamuts, caballos, camellos, bisontes y otros grandes mamíferos entre Eurasia y Norteamérica.
Beringia fue también la vía de entrada del ser humano a América. La "hipótesis del refugio de Beringia" (Beringian standstill) propone que poblaciones humanas permanecieron allí miles de años antes de expandirse hacia el sur cuando el hielo lo permitió, hacia el final del Último Máximo Glacial.
Durante las fases húmedas, elefantes, hipopótamos, jirafas y otra fauna típicamente subsahariana ocupaban un Sáhara cubierto de lagos y sabana, como muestra el arte rupestre sahariano.
Varios estudios relacionan las ventanas húmedas del Sáhara con episodios de dispersión de Homo sapiens (y de otras especies humanas anteriores) fuera de África, al abrirse corredores verdes que hoy son desierto. La gran salida de África asociada a la expansión mundial de nuestra especie se sitúa hacia hace 60.000–70.000 años, en un contexto de fuertes oscilaciones glaciales-interglaciales.
El enfriamiento e impacto en la vegetación pudo afectar a poblaciones animales en el sur y sureste asiático, aunque la evidencia es más limitada que para humanos.
La antigua "hipótesis del cuello de botella de Toba" sostenía que la erupción redujo drásticamente la población humana global. Investigaciones más recientes (incluyendo yacimientos cercanos al volcán) cuestionan esa idea y muestran grupos humanos sobreviviendo y adaptándose en la zona, por lo que hoy se trata con más cautela.
Coincide con la desaparición de gran parte de la megafauna glacial: mamuts, mastodontes, perezosos gigantes, tigres dientes de sable y otros grandes mamíferos, sobre todo en América. Las causas más aceptadas combinan el cambio climático brusco, la pérdida de hábitat y la presión de la caza humana; la controvertida "hipótesis del impacto cósmico" añade un posible evento extraterrestre como desencadenante, pero no es la explicación mayoritaria.
En Norteamérica coincide con el declive de la cultura Clovis. En Oriente Próximo, el enfriamiento y la sequía asociada presionaron a las comunidades natufienses cazadoras-recolectoras hacia formas de subsistencia más intensivas, un factor que contribuyó al origen de la agricultura al inicio del Holoceno.
Retirada de la fauna de sabana hacia el sur, a medida que el desierto avanza sobre las antiguas zonas de lagos y pastizales.
Se plantea que la progresiva desecación empujó a poblaciones del Sáhara hacia el valle del Nilo, concentrando población y actuando como uno de los catalizadores de la civilización egipcia y de otras sociedades ribereñas del norte de África.
Menos documentada que en otros eventos; la aridificación redujo la productividad de ecosistemas en todo el Mediterráneo oriental y Asia occidental.
Asociada al colapso del Imperio Acadio (Mesopotamia), al final del Reino Antiguo de Egipto y al declive de la civilización del valle del Indo. Se documentan migraciones de poblaciones agrícolas hacia el sur de Mesopotamia huyendo de la sequía, y reorganizaciones sociales a gran escala en varias civilizaciones a la vez.
Malas cosechas y frío prolongado alteraron ecosistemas agrícolas y ganaderos en toda Eurasia, con efectos indirectos sobre fauna doméstica y silvestre asociada a los cultivos.
El enfriamiento coincidió con la peste de Justiniano y con hambrunas generalizadas. Varios estudios (incluido uno en Nature Geoscience) relacionan este periodo frío con la expansión de los ávaros y con la migración de los eslavos hacia los Balcanes, dentro de la fase final del gran periodo de las migraciones (Völkerwanderung) y del debilitamiento del Imperio bizantino.
Retroceso del hielo marino en el Atlántico Norte, con rutas de navegación y pesca más despejadas.
Facilitó la colonización nórdica de Islandia, Groenlandia y la breve exploración de "Vinlandia" (costa de Norteamérica) hacia el año 1000. La relación causal se sigue investigando: estudios recientes matizan que no fue solo el clima cálido, sino también factores sociales y económicos, lo que impulsó estas expansiones.
Avance de glaciares alpinos y nórdicos, cambios en la distribución de peces en el Atlántico Norte (por ejemplo, retroceso del bacalao en algunas zonas), con impacto directo en las economías pesqueras.
Los asentamientos nórdicos en Groenlandia se abandonaron durante este periodo (siglo XV); la investigación actual apunta a una combinación de enfriamiento, subida relativa del nivel del mar que inundaba los pastos costeros, y factores económicos y sociales, más que al frío como única causa. En Europa continental, series de malas cosechas y hambrunas (agravadas por erupciones como la del Tambora en 1815, que causó el "año sin verano" de 1816) contribuyeron a migraciones internas y a oleadas de emigración hacia América en los siglos XVIII y XIX.