11 de 31 días — jornadas 373 a 380 (8) de la Gazeta impresa; jornada 383 y 400 (2) de un manuscrito de la época, transcripción provisional sin verificar; jornada 384 (1) del blog original en catalán.
1 de agosto de 1714 (jornada 373)
Fuente: Gazeta impresa (AHCB)
Continuando los enemigos el fuego de sus baterías, aunque con alguna lentitud, a la brecha y baluartes, el día 1 de agosto se les correspondió de la plaza con algunos cañonazos, bombas y piedras a los trabajos que continuaron, perfeccionando la segunda línea paralela; los de la plaza se adelantaron tanto en las cortaduras de la brecha principal como en la de la Arboleda, baluarte de Levante y medialuna de la Puerta Nueva, asistiendo día y noche un número excesivo de trabajadores. Aunque el enemigo arrojó muchas bombas a los trabajos y a la brecha, no hubo más desgracia que la de un granadero de los que estaban de guardia con Don Juan Espiagua, y un soldado del Regimiento del Rosario, muertos por cascos de bomba; al estallar una se volaron cuatro barriles de pólvora sobre el baluarte de Santa Clara, y de otra bomba quedó muerto en el baluarte de Levante un bombardero. La noche inmediata salieron al trabajo diferentes destacamentos de caballería e infantería, asistiendo con desvelo el excelentísimo señor general comandante; después de reconocer la brecha, a las once de la noche mandó hacer una llamada desde la muralla, y a ese aviso se soltó la campana de la Catedral, tocando arma al enemigo con triplicado disparo de fusiles, artillería y morteros, con repetidos clamores de alborozo y alegre repetición de «¡viva, viva Carlos Tercero!», corriendo las voces por toda la muralla y brecha. Concurrieron al instante a la muralla los excelentísimos señores conselleres, y con valerosa puntualidad todos los habitantes de la plaza a sus puestos; reforzados los baluartes, medialunas y brecha, se prosiguió haciendo fuego toda la noche sin cesar la campana, lo que consternó al enemigo, que según después contestaron los desertores, se mantuvo toda la noche en vigilancia temerosa, haciendo poco o ningún fuego.
2 de agosto de 1714 (jornada 374)
Fuente: Gazeta impresa (AHCB)
Apartados algunos cañones de las baterías principales del enemigo, el día 2 jugaron solo 9, batiendo a diferentes puestos de la muralla; de una piedra que resaltó quedó herido Don Carlos Ribera, capitán de los Julianes Viejos, que estaba de guardia en el baluarte de Santa Clara. Este día retiraron los enemigos algunos cañones de la batería principal; los de la plaza y los morteros jugaron con igualdad. Procurando con fervoroso celo cristiano los tres excelentísimos Comunes de la Ciudad, Diputación y Brazo Militar implorar la continuación de la Divina Piedad, este día 2 —memorable en Barcelona por venerarse la Defensión de María Santísima y la aparición al patriarca San Pedro Nolasco, San Raimundo de Peñafort y al rey Don Jaime el Primero de Aragón, a fin de fundar la Real y Militar Orden de la Merced para la redención de los pobres cautivos— sus excelencias concurrieron a la iglesia de Santa Margarita, del Real Convento de Capuchinas, el primero fundado en España, oyeron misa, recibieron la sagrada comunión y, en nombre de los tres excelentísimos Comunes, hicieron solemne voto de poner en ejecución todas las instrucciones y reglas dictadas por personas de especial virtud y letras, dirigidas al mayor acierto del gobierno en lo católico y en lo político. Solicitando el excelentísimo señor general comandante perfeccionar cuanto antes la Cortadura Real, salió su excelencia con los generales Don Josep Bellver y Don Francisco Sans Miquel y de Monrodon, y demás oficiales, llevando consigo parte de las tropas de descanso, y estuvieron toda la tarde trabajando frente a la brecha. Toda la noche siguiente se continuaron los trabajos; valiéndose los enemigos de la acequia de los molinos, llamada comúnmente el Rec, se introdujeron esta noche en el foso, por donde cruzan las aguas dentro de la plaza, en donde amanecieron.
3 de agosto de 1714 (jornada 375)
Fuente: Gazeta impresa (AHCB)
Día 3: al saberse que los enemigos se habían introducido en el foso, y advirtiendo que empezaban a minar la muralla de la medialuna, de orden del excelentísimo señor general salió Francisco Perachín, sargento de granaderos del Regimiento de Santa Eulàlia, con 18 granaderos; se echaron con valeroso denuedo sobre las labores del enemigo, hallaron a 8 minadores, mataron a 3, cogieron 4 prisioneros —escapando uno muy mal herido—, deshicieron cuanto habían trabajado y entraron en la plaza sin lesión alguna con los prisioneros y todos los tablones que el enemigo tenía para sus trabajos. Aplaudida esta acción, el excelentísimo señor general comandante deliberó de inmediato ejecutar otra para mayor confusión del enemigo: concurrieron a la Puerta Nueva Don Josep Zester, capitán comandante de los Dragones, con 60 dragones, el capitán Don Matías Miravete, el alférez Don Francisco Fuster y el sargento Juan Ferrení con 40 soldados del Regimiento de la Fe, y el capitán Don Josep Ferrara García con 80 granaderos del Regimiento de Valencia. A la una y media de la tarde, de orden del general de batalla Don Josep Bellver, hicieron una salida por dicha puerta: los dragones, a cuerpo descubierto, rompieron por los trabajos del enemigo montando sus ataques con valor y arrojo, y los enemigos, sorprendidos de un terror pánico, se pusieron en afrentosa fuga, abandonando banderas, labores y ataques, dando tiempo a los nuestros para deshacer lo adelantado en la Estacada, contraescarpa y estrada encubierta. Se retiraron con más de 200 sacos, cestones, instrumentos, vestidos, armas y otros despojos, dejando a muchos enemigos heridos y muertos. Al ver la retirada, el enemigo cargó con un grueso de gente; se le hizo fuego continuado desde la muralla, y el capitán Don Matías Miravete subió con los que habían entrado primero para facilitar la entrada de los demás. Ya en la puerta de la salida hirieron al capitán comandante Don Josep Zester y al teniente Don Alberto del Rey, que murió a las pocas horas —la única desgracia sensible de una acción tan gloriosa—. Este mismo día, en nombre de los excelentísimos señores conselleres, salió al público, en idioma catalán, una carta circular exhortando a naturales y forasteros a proseguir unidos en la defensa de la Ciudad y del Principado, fechada en Barcelona a 3 de agosto de 1714.
4 de agosto de 1714 (jornada 376)
Fuente: Gazeta impresa (AHCB)
La noche inmediata se continuaron los trabajos convenientes en la plaza, y los fuegos recíprocamente entre sitiados y sitiadores. Día 4: amanecieron en este puerto 4 jabeques de Mallorca con diferentes provisiones, y con la noticia de mantenerse todavía en aquella isla la escuadra inglesa, sin que se hubiese divulgado el rumbo que tomaría. El disparo de los sitiadores contra la plaza procedió con alguna lentitud, aplicados a perfeccionar las líneas referidas y a formar algunas troneras en la segunda línea paralela; en la plaza se adelantaron con notable aplicación las labores de las cortaduras y el refuerzo de los puestos convenientes, siendo continuo, día y noche, el fuego de unos a otros en los trabajos.
5 de agosto de 1714 (jornada 377)
Fuente: Gazeta impresa (AHCB)
Día 5: a las dos de la mañana salió de la plaza el coronel de Dragones Don Pedro Viñals con 100 caballos y una veintena de oficiales. Luego que hubieron salido, concurrieron a las vecindades del convento de Jesús 200 fusileros con sus oficiales, al mando de Don Josep Ortiz, coronel del Regimiento de San Vicente Ferrer; unidos con los dragones, de orden de Viñals, los 200 fusileros se emboscaron en dos barrancos cubiertos contiguos a las baterías de cañones y morteros que el enemigo tenía apostadas entre Jesús y Capuchinos. A las cinco de la mañana, tras el cañoneo habitual, con valeroso arrojo a cuerpo descubierto rompieron el cordón enemigo por ambos flancos; nuestros fusileros montaron las baterías, entrando al mismo tiempo 15 caballos por cada costado, se hicieron dueños de cañones y morteros, clavaron tres morteros y dos cañones, mataron hasta 40 enemigos e hirieron a muchos más. Reforzado el enemigo con un grueso de infantería y caballería, los nuestros se retiraron hasta cerca de la Estacada para dejarlos avanzar, y cuando estuvieron comprometidos, volvieron caras y cargaron espada en mano, obligando a la caballería enemiga a un ignominioso abandono de su infantería; se les mató hasta 8 o 9 más, y se hubiera logrado destruirla enteramente de no haberse precipitado la retirada por la llegada de refuerzos. La acción se terminó dejando clavados los cañones y morteros; los nuestros se retiraron con dos prisioneros, a quienes se perdonó la vida, y diversos despojos, con la pérdida de solo un fusilero muerto, 4 heridos y el alférez Valero, herido gravemente, que murió a los pocos días. Aquel día continuaron los enemigos las labores de la tercera línea; el fuego de la plaza fue continuo, y una bomba mató a Don Josep Vega, mientras un casco de la misma hirió al doctor Francisco Lleopart, ambos agregados a la invencible Coronela.
6 de agosto de 1714 (jornada 378)
Fuente: Gazeta impresa (AHCB)
La mañana de este día llegaron a este puerto seis jabeques con provisiones de Mallorca, y con la noticia de haberse hecho a la vela en aquel puerto, el día 2, la escuadra inglesa, divulgándose la voz de que se dirigía a Argel. Día 6: luego que amaneció empezaron a jugar 22 piezas del enemigo desde las nuevas baterías de la segunda línea, batiendo con notable ardimiento todo el día la brecha, el baluarte de Santa Clara y la medialuna de la Puerta Nueva; se les correspondió noche y día con cañones y morteros. Para vengarse de la burla sufrida entre Jesús y Capuchinos, el enemigo apostó allí 9 cañones y 4 morteros, que jugaron todo el día con fogosidad, disparando balas y bombas hasta el centro de la ciudad y el Raval desde las once de la noche. Ese día, en el baluarte de Santa Eulàlia, sucedió la desgracia de reventar un grueso cañón de hierro, cuyos pedazos causaron notable estrago: murieron tres personas, quedaron heridas hasta 9, y gravemente, de una piedra que removió el tiro, Don Jerónimo Salvador Lledó, capitán de la Compañía de los Zapateros, que murió a las 24 horas.
7 de agosto de 1714 (jornada 379)
Fuente: Gazeta impresa (AHCB)
Día 7: continuó el fuego de las referidas baterías, correspondiendo la plaza; de una y otra parte jugaron todo el día los morteros, habiendo empezado los enemigos a tirar piedras. Se prosiguió toda la noche una ardiente hostilidad entre ambos partidos, insistiendo los enemigos en tirar a la ruina, aunque sin más desgracia en la plaza que tres heridos y el teniente Don Juan Figuerola muerto, con dos más. Esta misma noche entró en la plaza un correo con diferentes pliegos para esta excelentísima Ciudad, con noticias de las eficaces diligencias que aplican los comandantes que se hallan fuera para aumentar el número de sus tropas y ganar los instantes por venir al socorro de esta capital.
8 de agosto de 1714 (jornada 380)
Fuente: Gazeta impresa (AHCB)
Día 8: prosiguieron los enemigos jugando sus baterías contra el baluarte de Santa Clara y la medialuna del Portal Nuevo, disparando algunos cañones a la brecha; por la tarde aplicaron refuerzos a los cordones, y arrojaron balas y bombas a la ruina toda la noche, jugando cañones, morteros y fusilería con el acierto acostumbrado, día y noche. Este día, en la Junta de Guerra, a la que asistieron los señores generales y coroneles, se ratificó la resolución de continuar inalterable la defensa, sin que persuasión alguna llegase a entibiar por accidente alguno la constancia de los ánimos. De las muchas balas que disparó el enemigo contra la ruina, una se encaminó a la venerable imagen de María Santísima que la devoción de nuestro católico monarca mandó colocar sobre la pirámide del Born, y penetró la bala todo el grueso de la imagen, dejándola firme sobre la pirámide, sin otra ruina que la de parte del ropaje —lo que hizo que la imagen se ofreciese con las manos descogidas y abiertas al impulso de la bala, sin lesión alguna en ellas—; prodigio que esta excelentísima Ciudad quiso venerar como presagio del particular amparo que tiene afianzado en la protección de María Santísima, pues su imagen se ofrece con las manos abiertas, cuando las tenía cerradas.
Faltan las jornadas 381 y 382 (9-10 de agosto). A partir de aquí, la Gazeta impresa deja de aparecer y la única fuente conocida es un manuscrito de la época ("Lo Siti y defensa de Barcelona", dentro del mismo Dietario del AHCB), en catalán, letra cursiva difícil de leer. Lo que sigue es una transcripción provisional, sin verificar — léase con cautela.
11 de agosto de 1714 (jornada 383)
Manuscrito — transcripción provisional, sin verificar
El propio manuscrito explica por qué existe: "por haber faltado la continuación del diario [impreso], hago esta nota de lo sucedido en los parajes en que me he encontrado, en el Sitio y defensa de Barcelona" — quien lo escribe no se identifica.
Continuaron las baterías batiendo la ruina de todas las brechas, y a la medianoche volcaron todos los morteros de bombas sobre el baluarte de Levante; se observó que el enemigo iba formando la tropa en el foso para ejecutar el avance. Poco antes de romper el día dispararon cinco cañonadas y volaron el ángulo de la medialuna del Portal Nuevo; de inmediato asaltaron dicho baluarte y el de Santa Clara, haciéndose dueños de más de la mitad de ambos. Acudieron los dos batallones de la Coronela que estaban de reserva —uno en Els Encants, el otro en Sant Francesc de Paula— a socorrer los baluartes; embistieron a los castellanes [sic, tropas borbónicas] y los recházaron a golpe de arma blanca hasta que, hacia las siete de la mañana, ya los habían expulsado por completo. En esta acción murieron unos cuarenta de los nuestros, entre ellos un capitán [nombre incierto: ¿Joan Nanot?] herido en el Portal Nuevo; en Santa Clara la desgracia no fue tan grande.
12 d'agost de 1714 (dia 384)
Baluard de Santa Clara
Jornada CCCLXXXIV del setge. Diumenge. Primer assalt general de l'invasor contra el cap i casal. Després de fer esclatar el minat sota el portal Nou, ens han atacat el baluard que el defensa i també el baluard de Santa Clara. Eren uns 16.000 hòmens: un terç de tot l'exèrcit enemic. Els sastres i els gerrers han defensat el portal Nou. El baluard de Santa Clara l'han defensat tres companyies de la Coronela: la dels Cotoners, la dels Espasers i la dels Estudiants de Lleis, uns 250 hòmens en total. A la travessera hi havia les unitats de refresc amb uns 700 hòmens, comandades directament per Villarroel i Bellver. El nombre de morts i ferits ha estat molt gran: hem perdut 78 hòmens i ens n'han ferits 118. L'heroica companyia dels Estudiants, que ha carregat a la baioneta contra els millors granaders suïssos i francesos, ha desaparegut gairebé sencera. També ha mort, en la defensa, el banderer del Regiment de la Concepció, Salvador de Copons i de Boixadors; el tinent del Regiment dels Desemparats, Josep Torrents, i el capità de la mateixa unitat Manuel Muñoz. Però, ironies del destí, avui també ha mort la reina Anna d'Anglaterra. Diuen que els whigs tornaran al govern i trencaran el bloqueig de la nostra Ciutat. Mai no perdrem l'esperança, mentre mantinguem la nostra determinació de resistir.
Faltan las jornadas 385 a 399 (13 a 27 de agosto) — el manuscrito sin duda las narra, pero las páginas correspondientes no se han podido fechar con confianza suficiente para transcribirlas día a día; queda pendiente para una revisión más cuidadosa. La siguiente jornada que sí se puede fechar con razonable seguridad es la 400:
28 de agosto de 1714 (jornada 400)
Manuscrito — transcripción provisional, sin verificar
Este día formaron los enemigos una batería de doce cañones sobre la estrada encubierta, y se apostaron a batir la muralla desde la esquina de la torre de Sant Joan hasta los molinos de viento, abriendo una pequeña brecha de cuatro o cinco toesas [unos 8-10 metros], poco más o menos, por la cual entraron el día del asalto general. En la brecha, nuestros mineros encontraron a los minadores del enemigo y trabajaron para hacerles saltar con fuego y pistola, hasta hundirlos, junto con la mina, dentro del foso.